Clasificación de Contratistas (Obras y Servicios)
Cuándo es obligatoria la clasificación de contratistas para licitar
La clasificación de contratistas es un requisito administrativo que acredita la solvencia económica, financiera y técnica de la empresa ante la Administración para acceder a determinados contratos públicos.
Si el pliego la exige
Aunque el importe no sea alto
Obras
Clave para competir en expedientes recurrentes.
Categoría
Define el máximo anual al que puedes optar.
Vigencia y renovaciones
No basta con “tenerla”, hay que mantenerla.
Comprueba si tu empresa puede obtener la clasificación de contratistas
Comprueba si necesitas clasificación para licitar (y cuál)
No todas las empresas necesitan la misma clasificación ni en el mismo momento. Analizamos tu actividad, tipo de contratos y objetivos para determinar si realmente te la exigirán y qué grupos y categorías tienen sentido solicitar.
No todas las empresas necesitan la misma clasificación. Analizamos tu actividad real, experiencia ejecutada y objetivos de contratación pública para definir los grupos, subgrupos y categoría adecuados.
Cuando el pliego la exige
Aunque el importe no sea elevado, muchos expedientes requieren clasificación como condición previa para participar.
Contratos de obra recurrentes
Si licitas obras públicas de forma habitual, la clasificación evita justificar solvencia en cada expediente.
Grupo y subgrupo correctos
No basta con tener clasificación: debe coincidir exactamente con la actividad del contrato.
Categoría adecuada
Define el volumen económico máximo al que puedes optar dentro de cada grupo.
Evitar exclusiones tempranas
Una clasificación mal planteada puede dejarte fuera antes de que valoren tu oferta.
Planificación a medio plazo
Diseñamos la clasificación pensando en futuras licitaciones, no solo en un expediente puntual.